lunes, 4 de noviembre de 2013

PROCESO DE TOMA DE DECISIONES

La toma de decisiones consiste en encontrar una conducta adecuada para resolver una situación problemática, en la que, además, hay una serie de sucesos inciertos. Una vez que se ha detectado una amenaza, real, imaginaria, probable o no, y se ha decidido hacer un plan para enfrentarse a ella, hay que analizar la situación: hay que determinar los elementos que son relevantes y obviar los que no lo son y analizar las relaciones entre ellos y la forma que tenemos de influir en ellos. Este paso puede dar lugar a problemas, cuando se tienen en cuenta aspectos irrelevantes y se ignoran elementos fundamentales del problema. Una vez determinada cual es la situación problemática y analizada en profundidad, para tomar decisiones, es necesario elaborar modelos de acciones alternativas, extrapolarlas para imaginar el resultado final y evaluar este teniendo en cuenta la incertidumbre de cada suceso que lo compone y el valor que subjetiva mente se le asigna ya sea consciente o automáticamente. Así se obtiene una idea de las consecuencias que tendría cada una de las acciones alternativas que se han definido y que puede servir para elegir la conducta más idónea como el curso de acción que va a solucionar la amenaza.

Descrito así, el modelo de toma de decisiones puede aplicarse a cualquier situación en la que hagamos un plan para afrontarla y no solamente a las situaciones amenazantes o problemáticas. La preocupación es la conducta de preparar el curso de acción y puede estar asociada a situaciones que nos causan ansiedad, a cualquier problema que queramos resolver o cualquier acción creativa que queramos desarrollar de forma controlada. En este sentido, habría que analizar si preocuparse en tareas que no son problemáticas, por ejemplo, la dedicación excesiva al trabajo; pueden tener la misma función que la preocupación patológica que se describe en el resto de artículo.

El proceso de toma de decisiones se puede llevar a cabo automáticamente o conscientemente, tal y como plantean los modelos aquí mencionados. Pero posiblemente se elija muchas veces el curso de acción sin hacer ningún plan y sin extrapolar las consecuencias, sino más bien siguiendo las primeras reacciones automáticas que se han generado en la situación o simplemente se evite la preocupación y la toma de decisiones. Nezu (2004) define otros estilos de resolución de problemas, el impulsivo que actúa así o el evitativo, que simplemente no se enfrenta al problema. Frente al estilo evitativo, entrar en el proceso de toma de decisiones puede ser un paso adelante.

LA TOMA DE DECISIONES


La toma de decisiones es uno de los procesos más difíciles a los que se enfrenta el ser humano. En esta página se presenta el proceso de toma de decisiones más estudiado en psicología y que tiene aplicación en la terapia cognitivo conductual. Se explica con detalle que hay que plantear los objetivos que se desean, elaborar un plan, realizar las acciones comprendidas en el plan, evaluar la marcha del plan y de los resultados que se van alcanzando.

El proceso de toma de decisiones sería encontrar una conducta adecuada para una situación en la que hay una serie de sucesos inciertos. La elección de la situación ya es un elemento que puede entrar en el proceso. Hay que elegir los elementos que son relevantes y obviar los que no lo son y analizar las relaciones entre ellos. Una vez determinada cual es la situación, para tomar decisiones es necesario elaborar acciones alternativas, extrapolarlas para imaginar la situación final y evaluar los resultados teniendo en cuenta las la incertidumbre de cada resultado y su valor. Así se obtiene una imagen de las consecuencias que tendría cada una de las acciones alternativas que se han definido. De acuerdo con las consecuencias se asocia a la situación la conducta más idónea eligiéndola como curso de acción.

domingo, 3 de noviembre de 2013

LA AUTOESTIMA





Un aspecto muy importante de la personalidad, del logro de la identidad y de la adaptación a la sociedad, es la autoestima; es decir el grado en que los individuos tienen sentimientos positivos o negativos acerca de sí mismos y de su propio valor.

La autoestima está relacionada con muchas formas de conducta. Las personas con una autoestima elevada suelen reportar menos emociones agresivas, negativas y menos depresión que las personas con una autoestima baja.


De modo similar, las personas con una autoestima elevada pueden manejar mejor el estrés y, cuando             son expuestas al mismo, experimentan menos efectos negativos en la salud.                                                                            
La época importante para el desarrollo de la autoestima es la infancia intermedia. El niño, aquí, compara su yo real con su yo ideal y se juzga a sí mismo por la manera en que alcanza los patrones sociales y las expectativas que se ha formado de sí mismo y de qué tan bien se desempeña.

Las opiniones de los niños acerca de sí mismos tienen un gran impacto en el desarrollo de la personalidad, en especial en su estado de ánimo habitual.

Por todo lo anterior, es importante el estudio de la autoestima, así como la presentación de patrones de conducta que lleven al individuo a establecer una autoestima elevada, que le permita un mejor desarrollo de sí mismo.

¿QUE ES SEXO?

La palabra sexo es utilizada frecuentemente para designar diversas cosas. Por ejemplo, cuando se nos pregunta cuál es nuestro sexo, acertadamente respondemos hombre o mujer; sin embargo, la palabra sexo regularmente se utiliza para referirse a actividades que tienen que ver con la obtención de placer sexual.

Según el diccionario sexo se define como la “...propiedad según la cual pueden clasificarse los organismos de acuerdo con sus funciones reproductivas”. También la definición de la Real Academia refiere al sexo como la “condición orgánica que distingue al macho de la hembra, en los animales y en las plantas”.
Estrictamente hablando, el sexo es el conjunto de características biológicas que diferencian al macho de la hembra y que al complementarse tienen la posibilidad de la reproducción.

Estas características biológicas no se refieren sólo a los órganos sexuales, sino también a diferencias en el funcionamiento de nuestros cuerpos.

Precisamente, las diferencias de los organismos del hombre y la mujer, son las que permiten que, al unirse sus células sexuales, exista la posibilidad de la reproducción.

¿QUE ES LA SEXUALIDAD?

Así pues, los seres humanos en todas sus acciones manifiestan su sexualidad, desde la forma de vestir, hablar, caminar, etcétera, hasta en aquéllas en que se demuestran los afectos, las relaciones con los demás y la búsqueda de la intimidad y del placer. Al igual que con la palabra sexo, en muchas ocasiones el término sexualidad se ha usado para referirse sólo a las actividades que tienen que ver con el placer sexual; sin embargo, como ya se mencionó, la sexualidad forma parte de cualquier expresión humana, ya sea con búsqueda de placer sexual o sin ella.






La sexualidad está conformada por los elementos biológicos, es decir, el sexo; los psicológicos, como es el sentirse y pensarse como hombre o mujer; y los sociales, que hacen referencia al comportamiento que establece la sociedad para cada sexo. Entonces se puede entender por sexualidad a la forma en la que cada ser humano se manifiesta como hombre o como mujer, de acuerdo a las normas y valores propios de su cultura y de su época.


La sexualidad se va modificando en cada etapa de la vida del individuo, y está básicamente determinada por el aprendizaje adquirido en el medio que le rodea. Es por eso que de una edad a otra los intereses sexuales van cambiando, coincidiendo generalmente con los cambios corporales. La sexualidad al irse construyendo ofrece la posibilidad de modificarse para permitir un mejor desarrollo del ser humano.
La sexualidad está conformada por los elementos biológicos, es decir, el sexo; los psicológicos, como es el sentirse y pensarse como hombre o mujer; y los sociales, que hacen referencia al comportamiento que establece la sociedad para cada sexo. Entonces se puede entender por sexualidad a la forma en la que cada ser humano se manifiesta como hombre o como mujer, de acuerdo a las normas y valores propios de su cultura y de su época.

Así pues, los seres humanos en todas sus acciones manifiestan su sexualidad, desde la forma de vestir, hablar, caminar, etc, hasta en aquéllas en que se demuestran los afectos, las relaciones con los demás y la búsqueda de la intimidad y del placer. Al igual que con la palabra sexo, en muchas ocasiones el término sexualidad se ha usado para referirse sólo a las actividades que tienen que ver con el placer sexual; sin embargo, como ya se mencionó, la sexualidad forma parte de cualquier expresión humana, ya sea con búsqueda de placer sexual o sin ella.


La sexualidad se va modificando en cada etapa de la vida del individuo, y está básicamente determinada por el aprendizaje adquirido en el medio que le rodea. Es por eso que de una edad a otra los intereses sexuales van cambiando, coincidiendo generalmente con los cambios corporales. La sexualidad al irse construyendo ofrece la posibilidad de modificarse para permitir un mejor desarrollo del ser humano.

¿QUE ES LA ADOLESCENCIA?

La adolescencia es una etapa en la vida de un
ser humano entre la niñez y la adultez. Esta etapa es en la que se manifiestan en las personas, más cambios que en cualquier otra. Existen cambios sicológicos, pero los más notorios son los físicos.

El término se puede definir como la edad o período tras la niñez y que comprende desde la pubertad, hasta el desarrollo completo del organismo.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) postula que la edad de la adolescencia es entre los 11 y los 19 años, período que se divide entre adolescencia temprana (12 a 14 años) y adolescencia tardía (15 a 19 años). No obstante, la edad de la adolescencia no es definitiva ya que varía según el individuo y el grupo social al que pertenezca. Se suele considerar que la adolescencia es entre los 13 y los 25 años.

La OMS también nos informa que un quinto de la población mundial es adolescente, que el 85% de ellos pertenece a países pobres y de medianos ingresos y que cada año mueren casi dos millones de ellos.
Durante la adolescencia, los cambios más notorios son los físicos. Estos cambios varían según el sexo y la persona. Hablando de manera general, en el caso de las niñas existe inicialmente un aumento de peso de 2 kilos por año y más tarde de 5 a 10 kilos por año; los varones aumentan de 10 a 20 kilos por año. En cuanto a la grasa, en el caso de las mujeres, comienzan a aumentar el porcentaje y a acumular en los muslos y en otras zonas del cuerpo; ellas comienzan a experimentar un cambio en su estructura física dando lugar a las llamadas curvas. En los varones es notorio un aumento de la estatura, pero una disminución del porcentaje de grasa. Ellos aumentan mucho más su masa muscular llegando a ser el 45% del peso corporal, mientras las mujeres aumentan grasas que representan el 30% del peso corporal. Es por ello que los hombres llegan a ser más pesados que las mujeres. Otros cambios son en el rostro, especialmente en el varón que va adquiriendo rasgos más toscos. También sucede el cambio completo de la dentadura. En cuanto al aspecto sexual, las niñas aumentan el tamaño de sus mamas, los varones manifiestan un cambio en sus genitales y en ambos sexos aparece el vello púbico.

Si bien el cambio físico es el más importante en este período, en el que un niño se convierte en un adulto, los cambios sicológicos también tienen una gran importancia. Es en la adolescencia en donde se manifiestan los mayores cuestionamientos. El individuo comienza a sentir una necesidad de autosuficiencia y de buscar su propia identidad. Comienza a aprender de sus propias experiencias y a buscar sus propias respuestas. Es por ello que aparecen las diferencias con los padres, especialmente si no existe comunicación y confianza. El adolescente comienza una búsqueda de independencia pero a pesar de mostrarse resuelto en sus decisiones, sufre de una inseguridad que lo pone frente a muchos factores de riesgo. Es en esta etapa en donde muchos toman caminos equivocados, en donde el querer probar las cosas, junto a una impulsividad, llevan a la persona al consumo de drogas, la delincuencia, el embarazo juvenil, etc. En este punto es fundamental el apoyo, la orientación y la educación. Otros factores de protección son la buena nutrición, el ejercicio físico, reglas en el hogar combinados con libertades que permitan al joven experimentar en forma controlada y oportunidades de trabajo, entre otros.

Aunque la adolescencia significa tantos cambios y problemas personales, también es una etapa maravillosa en la que se viven experiencias de gozo y satisfacción que junto con las experiencias malas, sirven en conjunto para vivir un proceso de maduración. Con una orientación sabia, un apoyo perseverante y una buena educación, la adolescencia es una de las mejores y más ricas etapas en la vida de una persona.

ETAPAS DEL DESARROLLO PSICOSEXUAL (Sigmund Freud)



Freud estableció cinco etapas en el desarrollo de la personalidad en donde consideró que las tres primeras eran las más importantes ya que es cuando los niños están expuestos a riesgo de fijación, que es una detención en el desarrollo, si recibían poca o demasiada atención en estas etapas y para salir de esa fijación necesitaría ayuda. Esta evidencia de fijación en la niñea se refleja en la edad adulta. 

Las etapas del desarrollo según Freud son las siguientes y no se pueden brincar, al pasar una etapa se dice que se ha superado, y se pasa a la siguiente.’ Si no se pasa a una etapa se queda con una fijación. 


  • Oral (0-1): El bebé busca el conocimiento por medio de la boca ya que es la principal fuente de placer en ellos, es por eso que los bebés todo se lo llevan ala boca; si no se supera la persona va a tender a ser mordaz (que hiere por medio de la boca) o buscan el placer por la boca por ejemplo fumar, tomar, chuparse el dedo. 

  • Anal (1-3): La retención y la expulsión de las heces del niño le produce placer.’ La zona de gratificación es la región anal, por eso tienden muchos los niños a llamar a las mamás cuando están en el baño pues lo ven como un regalo salido de ellos para la mamá. Si no se supera la persona será masoquista o tacaña.

  • Fálica (3-5): La atracción sexual de manera inconsciente hacia el progenitor del sexo opuesto produce el complejo de Edipo en los niños y el de Electra en las niñas también se da el complejo de Caín, el niño ya avisa de los esfínteres por costumbre y la zona de gratificación se desplaza hacia la región genital. Cuando no se su supera el complejo se buscará una pareja que sea como su progenitor del sexo opuesto. 

  • Latencia (5-11): En esta etapa se comienzan a mostrar rasgos de las etapas anteriores como por ejemplo las orales, que es cuando los niños empiezan a morder las uñas y pelo, un rastro de anales es cuando comienzan a hacerse del baño en la cama, surge de manera natural e inconsciente la actividad homosexual en el niño, esto es sano y parte del conocimiento y desarrollo, aquí se adoptan los roles de género y se desarrollan los superegos. Se da la supera cuando el niño empieza a fijarse en el sexo opuesto; si no se supera puede caer en homosexualidad.

  • Genital (12- en adelante): Incrementa el deseo por el sexo opuesto y surge la masturbación como una forma de auto exploración y conocimiento. Si no se supera puede caer en una parafília (zoofilia, necrofilia, bisexualidad, ninfomanía, coprofília, transexualidad) o en una desviación sexual (pedofilia, fetichismo, vouyerismo, trasvestismo, sadismo, masoquismo) cayendo en prevenciones sexuales así como aberraciones sexuales.